El Santo Entierro
Real e Ilustre Hermandad del Santo Entierro de Señor Jesucristo y María Santísima de la Soledad
Empresas Colaboradoras










Titulares
Historia
Fundación Franciscana (1515)
La Real e Ilustre Hermandad del Santo Entierro es la corporación más antigua de Sanlúcar, fundadora de su Semana Santa. Fue instituida en 1515 por la Orden Franciscana en el desaparecido convento de "San Francisco el Viejo". En sus orígenes, los frailes realizaban una representación teatral de la Crucifixión y el Descendimiento (la deposición en el sepulcro), un rito de gran impacto visual que fue prohibido por el Cardenal Niño de Guevara en 1604.
La Fusión de las Cinco Llagas y la Soledad (1623)
La actual cofradía es fruto de la unión estratégica de dos hermandades distintas: la de las Cinco Llagas (fundada c. 1515) y la de la Soledad (documentada desde 1520). Esta fusión, impulsada por las reformas del Arzobispado de Sevilla, permitió aunar esfuerzos y consolidar el Viernes Santo como el día principal de su estación de penitencia, manteniendo viva la devoción a través de los siglos a pesar de periodos de decadencia.
Conflicto con la Soledad de la Victoria (1737)
Un hito legal marcó la historia de la hermandad en 1737, cuando presentó una queja formal ante el Arzobispado para impedir que otra cofradía usara el título de "Soledad" en el Convento de la Victoria. La petición fue aceptada tras demostrarse su antigüedad inmemorial, obligando a la otra hermandad a cambiar su advocación, lo que dio origen a la actual Hermandad de las Angustias.
Decadencia y el Pleito con el Cardenal Segura (1940)
Tras la desamortización de 1835 y varios periodos de inactividad, la hermandad se refundó en 1938. Sin embargo, en 1940 sufrió uno de sus momentos más críticos cuando el Cardenal Pedro Segura intentó trasladar la imagen del Yacente a Sevilla. Los hermanos sanluqueños iniciaron un pleito ante el Tribunal de la Rota, logrando que el Cristo permaneciera en su ciudad natal y demostrando la inquebrantable fe de sus miembros.
La Recuperación de los Titulares Históricos (1955-1956)
Durante años, la hermandad tuvo que procesionar con imágenes temporales de Eslava debido al cierre de la Iglesia de San Francisco. Fue en 1955 cuando el historiador Alejandro Zambrano localizó los documentos de la desamortización que acreditaban la propiedad de las imágenes originales por parte de la hermandad, permitiendo su histórico regreso a San Francisco y la devolución del patrimonio usurpado.
Procesión Oficial y Patrimonio Protegido
Desde 1845, el Santo Entierro ostenta el título de "Procesión Oficial", contando con la representación de las autoridades civiles y religiosas de la ciudad. Su importancia histórica y artística fue reconocida en 1994, cuando sus imágenes titulares fueron inscritas en el Catálogo General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, consolidando su papel como guardiana de la memoria colectiva de Sanlúcar.
Datos de Interés
La Procesión Oficial de Sanlúcar
A diferencia del resto de cofradías, el Santo Entierro es la representación institucional de la ciudad. En su cortejo procesional participan miembros de la Corporación Municipal, bajo mazas, y autoridades religiosas, subrayando su carácter histórico como fundación de la Semana Santa sanluqueña y su papel central en la fe del pueblo.
Privilegio Histórico de Liberación de Presos
Durante décadas (1949-1971), la hermandad gozó de la gracia excepcional de poder liberar a presos locales al paso del Cristo por la cárcel de la Plaza de la Paz. Este acto de misericordia, que recordaba el papel redentor de Cristo, era uno de los momentos más emocionantes y esperados de la tarde del Viernes Santo.
El Triunfo sobre la Muerte ("La Canina")
La cofradía ha contado históricamente con pasos alegóricos, siendo el más célebre el "Triunfo sobre la Muerte", conocido popularmente como la Canina. Embora su presencia ha sufrido intermitencias debido a la sensibilidad popular, representa una tradición catequética fundamental sobre la victoria final de la vida tras el sepulcro.
Vínculos con Guadiaro
Como curiosidad histórica, las imágenes que Antonio Eslava talló en 1946 (mientras los titulares originales estaban retenidos) fueron cedidas en 1970 a la localidad de Guadiaro (San Roque). Allí reciben culto actualmente, sirviendo de puente de fe entre Sanlúcar y el Campo de Gibraltar a través de la gubia del insigne imaginero carmonense.