El Resucitado
Hermandad de Padre Jesús Resucitado y María Santísima de la Alegría
Empresas Colaboradoras










Titulares
Historia
La Jara y el Sueño de unos Niños (1997-1999)
La historia del Resucitado es de las más singulares de Sanlúcar. Nació en 1997 de la ilusión de un grupo de chavales que jugaban con un paso infantil en la zona de la Jara. Al advertir que la Semana Santa local carecía del misterio de la Resurrección, decidieron dar un paso adelante. Con la firme voluntad de sus fundadores y el apoyo del párroco de San Pedro, D. Ángel Pérez del Yelmo, encargaron la imagen del Señor en 1998, que fue bendecida el 7 de marzo de 1999.
Juan Ventura y la Sagrada Resurrección (1999-2001)
El escultor sevillano Juan Ventura fue el encargado de materializar el misterio. La imagen del Señor, de estilo barroco sevillano y tallada en cedro, procesionó por primera vez por las calles de la Jara el Domingo de Resurrección de 1999 como agrupación parroquial. Poco después se incorporaría la imagen de Santa María Magdalena y un primer ángel, completando el diálogo místico de la aparición de Cristo tras salir del sepulcro.
Traslado a San Francisco y Sede Canónica (2002)
Lo que inicialmente fue un traslado temporal por motivos de conservación climática de las imágenes, acabó convirtiéndose en el destino definitivo de la cofradía. En el verano de 2002, el Resucitado cambió su sede canónica de la Parroquia de San Pedro a la Iglesia de San Francisco, integrándose plenamente en la vida cofrade del Barrio Bajo y ganando en accesibilidad para su creciente nómina de hermanos.
Consolidación Iconográfica y Erección (2004-2006)
El misterio se completó artísticamente entre 2004 y 2006 con la llegada de un segundo ángel (David Valenciano) y la figura de un soldado romano (Jesús Guerrero). Finalmente, el 8 de diciembre de 2006, durante el Pontifical de la Inmaculada en Jerez, la agrupación fue erigida oficialmente como hermandad por el obispo D. Juan del Río, realizando su primera estación de penitencia a la Iglesia Mayor en 2007.
La Paz: La Esperanza Blanca (2014-Actualidad)
En el año 2014, la hermandad bendijo la bellísima imagen de María Santísima de la Paz, obra del imaginero malagueño Israel Cornejo. Esta dolorosa de tez pálida y mirada serena representa la "Esperanza Blanca" de la corporación, que aguarda con anhelo el momento de acompañar a su Hijo por las calles sanluqueñas en un futuro paso de palio, cerrando con broche de oro la Semana Santa.
Un Futuro de Gloria y Juventud
Hoy, con unos 400 hermanos y una de las juntas de gobierno más jóvenes de la ciudad, el Resucitado es símbolo de renovación. Su paso neobarroco de Antonio Durán, en fase de dorado, es el epicentro de la alegría cada mañana de Domingo de Resurrección, cuando Sanlúcar celebra que la muerte ha sido vencida y se inicia un nuevo tiempo de paz bajo el amparo de la iglesia de San Francisco.
Datos de Interés
La Única del Domingo de Gloria
El Resucitado ostenta el privilegio de ser la única cofradía que procesiona el Domingo de Resurrección en Sanlúcar. Su salida matinal, marcada por el blanco de sus túnicas y el amarillo del sol pascual, transforma el rostro de la ciudad, pasando del luto del Viernes Santo a la explosión de júbilo por el triunfo de la Vida.
De la Jara a San Francisco
La hermandad mantiene un vínculo sentimental inquebrantable con sus orígenes en la zona suburbana de la Jara. Aunque hoy reside en el histórico templo de San Francisco, el espíritu humilde y entusiasta de aquel grupo de niños que fundó la cofradía sigue presente en cada detalle, siendo un puente vivo entre los barrios de la ciudad.
La Paz: Una Esperanza que Aguarda
María Santísima de la Paz es una de las grandes joyas contemporáneas de la imaginería local. Obra de Israel Cornejo, su presencia en San Francisco aporta un remanso de sobriedad y belleza. Mientras espera su futura salida bajo palio, se ha convertido en el refugio de oración de muchos hermanos que ven en ella el ideal de la paz cristiana.
El Diálogo con la Magdalena
El misterio no representa solo la salida del sepulcro, sino el momento íntimo y teológico en que Jesús se aparece a María Magdalena ("Noli me tangere"). Este diálogo iconográfico, realizado por Juan Ventura, es el mensaje central que la hermandad porta por las calles: la importancia del testimonio y el primer anuncio de la Resurrección.